TDAH y dificultades en el aprendizaje

“Si un niño no puede aprender de la manera en que le enseñamos, quizás debemos enseñarle de la manera en que él aprende” Ignacio Estrada.

El TDAH suele aparecer hacia los 6 años y se caracteriza por un patrón persistente de inatención, hiperactividad e impulsividad

Inatención: No presta atención, tiene dificultad para organizar tareas y actividades, pierde cosas, se distrae con facilidad, olvida actividades cotidianas como hacer los deberes, etc.

Hiperactividad: Habla mucho, Se mueve con frecuencia, se levanta en situaciones en las que se espera estar sentado, como por ejemplo, en un restaurante, etc.

Impulsividad: Responde inesperadamente antes de que se haya concluido una pregunta (por ejemplo, termina frases de otros o no respeta el turno de conversación), interrumpe o se inmiscuye en las conversaciones de otros, no espera su turno en los juegos, etc.

Las dificultades en el aprendizaje son las que influyen negativamente en el aprendizaje del niño. Pueden ser varias y entre ellas pueden englobarse el TDAH ya que este trastorno interfiere en el proceso de aprendizaje escolar, además de:

Dificultades en el lenguaje hablado como la fluidez verbal, las alteraciones que afectan a la articulación de las palabras, las alteraciones de la voz, el retraso en la adquisición del lenguaje, etc.   

Dificultades en el lenguaje escrito: Como el retraso en el proceso de la lectoescritura, la dislexia (dificultad para la lectura como la rotación de letras “b-d”, alteraciones “los”- “sol”, omisiones o confusiones), la disgrafía (afecta a la calidad del trazado de la escritura) o la disortografía (dificultad para entender las reglas ortográficas, por ejemplo la “h”, la “b” y la “v”, la “g” y la “j”, etc).

Dificultades en los aspectos matemáticos y en las operaciones elementales de cálculo, como la discalculia (problemas para aprender a contar, incapacidad para la clasificación y la medición, etc).